lunes, 18 de abril de 2016

La visita. Sala I

Se inicia la visita en la Sala Fundacional que constituye la sala noble o de honor del Museo y que sirve como pórtico para adentrarnos en ese mundo de callados recuerdos que constituyen las inertes piezas de la colección, testigos mudos de una historia que fue y que ha ido dejando su poso con el paso de los tiempo.

Sus altas paredes visten sus mejores galas para dar la bienvenida al visitante. Los viejos reposteros, obsequio de las Diputaciones Provinciales de España a la Academia de la Policía Armada de Canillas (Madrid) para engalanar su patio llamado de las Provincias, conjugan sus elegantes colores e imágenes para ofrecer una impresión cromática y estética a quien se adentra en una espacio donde queremos detener el tiempo.


Junto con una reproducción facsímil del ejemplar de la Constitución Española, firmada por todos los Parlamentarios constituyentes, la primera vitrina muestra también una reproducción de la portadilla de la Real Cédula de 1824 por la que S.M. el Rey D. Fernando VII crea la Superintendencia de Policía del Reino. Completa esta vitrina la colección de Medallas y Cruces que forman la Orden del Mérito Policial, creada por un Decreto de fecha 18 de junio de 1943; Medallas de Oro, Plata y Bronce y Cruces Roja y Blanca con la que se reconocen los méritos contraídos por Instituciones, Entidades y particulares en defensa del orden y generen un estímulo en la Institución policial, así como las más recientes de Dedicación Policial para premiar la constancia al servicio en el Cuerpo Nacional de Policía.

La Sala está presidida por una Imagen del Santo Angel Custodio, Patrón de la Policía Española por una Bula papal, de S.S. Pío XI, fechada en 1926. Frente a esta imagen, un retrato de S.M. el Rey D. Juan Carlos I y una fotografía de S.A.R. el Príncipe de Asturias.

Como curiosidad, esta Sala exhibe un retrato de S.M. el Rey D. Juan Carlos I realizado por el Inspector-Jefe del Cuerpo Nacional de Policía, Rafael Utrilla, que estuvo destinado en esta Jefatura.

Igualmente, en una de las paredes de la Sala cuelga un óleo que recoge el bucólico aspecto que presentaba el lugar de Lonzas - donde se encuentra ubicado el Centro Policial sede del Museo - en los años previos a su urbanización.


Sala I (vista parcial)

En otra de las paredes se conserva una fotografía a gran tamaño que recoge los prolegómenos del acto inaugural del Palacio de Justicia, sede del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, situado en la plaza de Galicia, celebrado el 11 de enero de 1930. En la foto, donada por el alto Tribunal gallego, aparecen mandos y números del Cuerpo de Seguridad con la uniformidad de diario correspondiente a la estación aguardando, junto a las Autoridades, la llegada del Ministro de Justicia, Galo Ponte.

Las Banderas de España, Galicia y del C.N.P., así como las de todas las localidades de Galicia donde está implantada la Policía Nacional, junto con una mesa donde descansa una curiosa escribanía de plata, del último tercio del siglo XIX, que presenta como tema central una matrona que sostiene el escudo de La Coruña timbrado de corona mural, completan el mobiliario de esta primera Sala cuyas paredes están adornadas con diferentes reposteros de grandes dimensiones entre los que destacan los donados, al Cuerpo de la Policía Armada, por las Diputaciones de La Coruña y Vizcaya, este último figura en esta Sala por ser en aquella Provincia donde radicaba la Jefatura Superior de Policía de la que dependía la inspección de la zona norte de España desde 1939 a 1958 en que se crea la Jefatura Superior de Policía de Galicia.

Un uniforme de Cabo 1º de las Compañías de la Milicia Urbana de La Coruña (1763), cedido por la Policía Local coruñesa, y otro del Regimiento de Celadores Reales (1825), primera fuerza armada puesta a disposición de la Superintendencia de Policía del Reino, junto con uno actual de etiqueta o gran gala del Cuerpo Nacional de Policía, completan esta Sala noble. 

El Santo Angel:


El 24 de febrero de 1926 es una fecha para recordar. Una comisión formada por Inspectores del entonces Cuerpo de Vigilancia y por Oficiales del Cuerpo de Seguridad habían solicitado, por vía reglamentaria, acogerse bajo el patronazgo del Angel de la Guarda, colmando así una vieja aspiración de toda la Policía Gubernativa. Finalmente, en esa histórica fecha, el Papa Pío XI, dictó una Bula por la que se declaró este patronazgo que fue ratificado por Real Orden, firmada por S.M. el Rey D. Alfonso XIII, con fecha 31 de marzo de 1926, llegando así hasta nuestros días como fiesta patronal de la Policía Española.

 
Santo Angel de la Guarda (Sala I)

La Sala Fundacional acoge una imagen del Patrón del Cuerpo Nacional de Policía de gran valor testimonial, representado con una de sus más tradicionales iconografías.  

De la Real Cédula a la Constitución:
Aquel 13 de enero de 1824 en que S.M. El Rey D. Fernando VII ordenó, mediante Cédula Real, la creación de la Superintendencia General de Policía del Reino sentó las bases del actual Cuerpo Nacional de Policía cuya norma suprema, la Constitución, recoge en su artículo 104 sus principios fundamentales de actuación.

La portada de aquella Real Cédula y un ejemplar de la Constitución Española de 1978 presiden esta primera Sala con la que abre sus puertas el Museo. 

El Celador Real:


Dentro de la valiosa colección de uniformes que exhibe el Museo destaca, sobremanera, por su valor de histórico testimonio, el correspondiente a un Soldado del Regimiento de Celadores Reales; un Cuerpo militar, afecto a la Inspección de Caballería, fundado en Madrid el 1º de septiembre de 1825 por el Rey D. Fernando VII para auxiliar a la Policía General del Reino. Un antecedente, relativamente moderno, de la actual Policía uniformada.

Regimiento de efímera vida fue sustituido en 1833 por el Cuerpo de Salvaguardas Reales que tampoco llegó a cuajar como fuerza auxiliar de la Policía. 

Las Condecoraciones policiales:


La necesidad de premiar de forma ostensible los meritorios servicios policiales prestados por los efectivos de los Cuerpos integrantes de la Policía Gubernativa, así como aquellos otros llevados a cabo, en beneficio de la seguridad pública, por personal perteneciente a otros Cuerpos o por particulares, provocó que, con fecha 18 de junio de 1943, un Decreto, crease la Orden del Mérito Policial que en un principio estuvo integrada por la Medalla en las categorías de Oro, Plata y Bronce; posteriormente, la Ley 5/1964, de 28 de abril, sustituye la Medalla de Bronce por las Cruces con distintivo Rojo y Blanco, introduciendo notables modificaciones en el Reglamento de concesión.

Las Condecoraciones a la Dedicación Policial se crean por Orden del Ministerio del Interior 1409/2011 de 10 de mayo, que establece las categorías de Placa (35 años de servicio); Encomienda (30 años); Cruz (25 años) y Medalla (20 años), para premiar la lealtad, integridad y continuado servicio de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía.

En la sala Fundacional del Museo se muestra una colección completa de cada una de estas Ordenes.

La Escribanía:


Como curiosidad, sin vinculación policial alguna, pero siguiendo esa línea de recuperación de cualquier testimonio del pasado que debe presidir la acción de todo Museo, esta Sala Fundacional acoge una pieza de indudable valor; se trata de una escribanía de plata del último tercio del siglo XIX que presenta la imagen de una matrona que sostiene un Escudo de Armas de La Coruña timbrado con la corona mural de la I República. Toda una pieza para ser expuesta con orgullo en cualquier colección.

Una escribanía que adquirió una renombrada familia coruñesa en una joyería madrileña allá por 1935 y que a su vez procedía de una compra realizada a un particular, sin duda su propietario original.
 
José Eugenio Fernández Barallobre,
(Catálogo del Museo)


 

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