lunes, 18 de abril de 2016

La visita. Sala II

Esta Sala está dedicada, por entero, a la Policía que trabaja de uniforme. Unidades del actual Cuerpo Nacional de Policía que prestan sus servicios vestidos con el característico uniforme azul que tuvieron sus antecedentes, al menos en la época más reciente de la Historia de España, en el Cuerpo de Seguridad (1877-1931); Cuerpo de Seguridad y Asalto (1932-1940); Cuerpo de la Policía Armada y de Tráfico (1941-1959); Cuerpo de la Policía Armada (1959-1978) y Cuerpo de la Policía Nacional (1979-1986). Hombres y mujeres que, a lo largo de estos más de 135 años han vestido diferentes uniformes pero manteniendo siempre vivo ese espíritu de servicio a la sociedad española.

La Sala recoge una interesante colección de uniformes desde los utilizados por el Cuerpo de Seguridad durante la monarquía de S.M. el Rey D. Alfonso XIII, pasando por el empleado por el Cuerpo de Seguridad y Asalto en los años de la II República y continuando por los del Cuerpo General de Policía, Cuerpo de la Policía Armada y de Tráfico y Cuerpo de la Policía Armada, a lo largo de los años de gobierno del General Franco, hasta llegar a los utilizados por el Cuerpo de la Policía Nacional con el advenimiento de la época constitucional.


Esta segunda Sala la preside un espacio dedicado a los miembros de la Policía, destinados en nuestra ciudad, muertos en acto de servicio. Nuestros héroes que merecen no solo un permanente recuerdo sino también una íntima reflexión de todos aquellos que visitan el Museo. 

Recordamos aquí al Agente del Cuerpo de Vigilancia Tomás Antón Herrero que, junto al Cabo del Cuerpo de Seguridad Manuel López Pardo, resultaron muertos en acto de servicio en nuestra ciudad en la jornada del 19 de julio de 1920; también tenemos un recuerdo para el Guardia del Cuerpo de Seguridad y Asalto, Sabino Fouce, caído en cumplimiento del deber el 11 de diciembre de 1933. Junto a estos los Oficiales y Guardias de la 16ª Compañía de Asalto del Cuerpo de Seguridad y Asalto muertos en la Revolución de Asturias (1934) o en la Guerra Civil (1936-1939), comparten espacio con los Policías destinados en la IX Compañía de Reserva General del Cuerpo de la Policía Nacional asesinados por la banda terrorista ETA.


Sala II (vista parcial)

Sin embargo para desgracia nuestra, la galería de héroes se ha visto incrementada en fechas recientes con el Policía Alfredo Boado Paz, de la U.P.R., muerto en accidente de circulación el 3 de abril de 2009, cuando se dirigía a prestar un servicio urgente y el Oficial de Policía Rodrigo Maseda Lozano y los Policías Javier López López y José Antonio Villamor Vázquez, todos ellos adscritos al Grupo de Atención al Ciudadano, que perdieron la vida cuando trataban de rescatar a un joven la trágica noche del 27 de enero de 2012 en la playa del Orzán. Para todos ellos nuestro recuerdo más emocionado. 

Siguiendo con la visita a esta Sala, las diferentes vitrinas presentan una interesante muestra de emblemática policial y diferentes elementos propios de la función policial o de los distintos uniformes utilizados por la Policía, tales como Placas insignias, dragonas, cartucherines, distintivos de cuello, de frontis de cubre cabeza, de empleo, de destino, de especialidad, etc. Fotografías de los años 10, 20 y 30 del pasado siglo permiten observar la evolución del uniforme del Cuerpo de Seguridad. Igualmente esta vitrina recoge una colección completa de la evolución del casco en la Policía Española partiendo del modelo Adrian o del Trubia de 1934, fabricado para el Cuerpo de Seguridad y Asalto, sin contar el llamado de "fieltro inglés", característico del Cuerpo de Seguridad del primer tercio del siglo XX, presente en otras de las vitrinas.

Las paredes se adornan con una evolución completa de distintivos de cuello utilizados por los Cuerpos de Seguridad, Seguridad y Asalto, Policía Armada y Policía Nacional, a lo largo de los años; junto a ellos diferentes fotografías de interés histórico y una panoplia con instrumentos y paños de gala de la Banda de Cornetas, Tambores y Gaitas de la 8ª Circunscripción de la Policía Armada completan esta Sala.

En la Sala se exponen también las reproducciones facsímil de las proclamas y el original de un bando del que fuera primer Intendente de Policía de Galicia, Pedro Regalado Magdalena, antecedente de los actuales Jefes Superiores, nombrado en 1824 por S.M el Rey D. Fernando VII; las reproducciones proceden de una cesión hecha por el Archivo Municipal de Pontevedra y el bando original de una donación de la Real Academia Gallega.

Los uniformes:


El Museo muestra la colección de uniformes tal vez más completa de cuantas conserva el Cuerpo Nacional de Policía en sus diferentes Museos y colecciones.

En perfecto estado de conservación, ordenados cronológicamente y respetando al máximo los sucesivos Reglamentos de Uniformidad, tanto en vitrinas como sobre maniquíes, se ofrece una amplia visión de la moda que, en materia de uniformidad, vistió a los Cuerpos policiales desde el reinado de D. Alfonso XIII. Uniformes, en su mayor parte con sus respectivas prendas cubre cabeza que se han conservado, en trasteros y baúles, evitando el efecto demoledor del tiempo transcurrido.

Un largo paseo que se inicia con un viejo uniforme de verano de los que vestía el Cuerpo de Seguridad, en los primeros años del siglo XX, cuando todavía utilizaban el llamado casco de fieltro inglés, tan denostado por los Policías de la época, y que se remata, en la sala contigua, con una muestra de los que actualmente visten los hombres y mujeres del Cuerpo Nacional de Policía, sin pasar por alto los propios del Cuerpo de Seguridad y Asalto de la época republicana; Cuerpo General de Policía; Policía Armada o Policía Nacional.

El Casco de fieltro inglés:


En 1903, siendo Ministro de la Gobernación García Alix se proyecta el cambio de la teresiana utilizada por el Cuerpo de Seguridad por un casco de fieltro negro que constituiría una de los signos distintivos del Cuerpo; pese a todo, la introducción de esta prenda del uniforme se dilata en el tiempo, no siendo hasta mediados de 1904 en que lo estrena el Escuadrón de Caballería de Madrid y haciéndose reglamentario para todo el Cuerpo por la Cartilla de Uniformidad de 1908.

A partir de ese momento, sufriendo algunas modificaciones, el casco, llamado de "fieltro inglés", constituyó una de las prendas más características del personal de tropa y Clases del Cuerpo de Seguridad que lo utilizó hasta el 17 de julio de 1931 en que se decretó su supresión, siendo sustituido por la tradicional gorra de plato.

Casco, muy al gusto anglosajón, denostado por sus usuarios por considerarlo incómodo y antiestético, sufrió algunas variaciones a lo largo de los años tanto en su diseño como en su cimera o remate situado en la parte superior o en la bóveda de la prenda. 

En diferentes fotografías que se conservan en el Museo podemos observar el modelo de 1908 provisto de una cimera niquelada; el posterior, hacía 1912, rematado con una cabeza de león también plateada y los modelos correspondientes a la modificación dictada en septiembre de 1920, que presenta un ventilador niquelado en la bóveda, y el Reglamento de 1925 que introduce como novedad que el ventilador superior ha de estar forrado de la misma tela que el resto del casco; igualmente, podemos observar en alguna instantánea la funda que se utilizaba en verano y de la que se le dota a partir de 1914.

El Museo conserva en esta Sala dos modelos de este casco correspondientes al Reglamento de 1925 con cuyo diseño se llegó al final de su utilización como prenda reglamentaria.   

 
Sala II (vista parcial)

Dragonas:


Una pieza de indudable valor museístico, complemento de la uniformidad, que utilizaron los Oficiales del Cuerpo de Seguridad, a imitación de los demás Cuerpos del Ejército, durante los años del reinado de D. Alfonso XIII, es el juego de Dragonas que se expone en esta Sala.

De uso reglamentario en la uniformidad de gala fuera de formación, las Dragonas, nos devuelven a una época en que primaba la estética por encima de conceptos de funcionalidad, evocando uno de los últimos vestigios de las armaduras medievales.

El Museo conserva un juego de estas valiosas piezas en el color plata, propio del Cuerpo de Seguridad, sobre el que campean las cifras del Rey D. Alfonso XIII y se rematan con el botón de pequeño tamaño con el Escudo nacional jalonado por las iniciales CS, acrónimo del Cuerpo policial de procedencia.

Los Bastones de Mando:


La genuina representación del mando desde los orígenes de la civilización, un atributo de la dignidad policial usado como elemento identificador desde mediados del siglo XIX, el Bastón de Mando, tiene su espacio en esta Sala del Museo.

Se trata de tres ejemplares, dos de ellos de gran valor referencial para la Jefatura Superior de Galicia ya que fueron los utilizados por el Comisario Pral. Mariano Cabrera, primer Jefe Superior de Policía de Galicia desde la creación de ésta por Orden General de 12/11/1958 que establece una nueva división policial de España.

El tercer Bastón de Mando corresponde al reglamentario actualmente, con puño dorado en el que aparecen grabadas las Armas de España y del Cuerpo Nacional de Policía.

Otra pieza de indudable valor museístico es el bastón que, como atributo de su autoridad, utilizó el Cuerpo de Vigilancia con anterioridad al uso de la Placa emblema que ha llegado hasta nuestros días. La pieza que se conserva en el Museo corresponde al bastón perteneciente al Agente nº 101 como así consta en su pomo.

Correspondía a la hechura del bastón y a la forma y color e incluso calidad del pomo determinar la categoría de su poseedor siendo de fábrica menos trabajada los utilizados por Agentes en contraposición a los asignados a Inspectores y Comisarios.

El bastón constituyó no solo un medio para identificar la función policial, sino también un instrumento represivo empleado cuando las circunstancias exigían reducir a un delincuente.

El bastón fue empleado tanto por el Cuerpo de Vigilancia como por el de Orden Público a lo largo de la última mitad del siglo XIX.  

El silbato-sirena policial:


Un instrumento de uso reglamentario hasta no hace mucho tiempo, el silbato-sirena, que servía para alertar tanto a otros efectivos policiales como a la propia ciudadanía de la comisión de un hecho delictivo o de la persecución de un delincuente, forma parte de la colección estable del Museo.

Se trata de un Silbato de los reglamentarios en el Cuerpo de Seguridad y Asalto (1931-1940) que presenta grabadas las cifras del mencionado Cuerpo, timbradas con corona mural republicana.

Proclamas y Bandos: 


En 1824, tras la creación de la Superintendencia General de la Policía del Reino, el Rey, nombró al primer Intendente de Policía de Galicia, el Capitán de Granaderos del Regimiento de Voluntarios Realistas de La Coruña, Pedro Regalado Magdalena, quien ostentó el cargo que se corresponde con el más remoto antecedente del actual Jefe Superior de Policía de Galicia.

El Museo conserva las copias, en facsímil, de las dos primeras proclamas y el primer Bando promulgados por este Jefe policial, cuyos originales se encuentran depositados en el Archivo Provincial de Pontevedra.

También conserva un Bando original donado al Museo por la Real Academia Gallega y que constituye otra de las valiosas piezas expuestas en el Museo.

Toda una apología al absolutismo en una época de reacción a los principios constitucionales surgidos de las Cortes de Cádiz de 1812.

El Reglamento gráfico de uniformidad:


De una de las paredes de esta Sala cuelga un poster de gran tamaño que recoge el primer Reglamento de uniformidad para los Ejércitos, la Guardia Civil y la Policía Armada tras la contienda de 1936-1939.

Se trata de un Reglamento gráfico editado, en 1941, por el Servicio Geográfico del Ejército y en el que figura la uniformidad asignada al recién creado Cuerpo de la Policía Armada y de Tráfico (8 de marzo de 1941).

Se trata de una pieza de difícil consecución lo que viene a incrementar su valor que, desde el punto de vista policial, radica en el hecho de mostrar, por vez primera, la nueva indumentaria policial sustitutiva del azul de los Cuerpos precedentes.   

 
Sala II (detalle)

Nuestros Muertos:


En un entrañable rincón de esta Sala del museo se conservan, celosamente, las fotografías de aquellos miembros de la Policía, destinados en nuestra ciudad, que dieron sus vidas en acto de servicio. Un recorrido que nos evoca los tristes momentos de las huelgas revolucionarias en los años del reinado de D. Alfonso XIII o de la II república; la Revolución de Asturias, la Guerra Civil o los más recientes asesinatos cometidos por la Banda terrorista ETA, sin olvidar a las bajas sufridas en los últimos años en el cumplimiento del deber, destacando los héroes del Orzán que sacrificaron sus vidas al tratar de salvar la de un joven que pereció ahogado en la ensenada coruñesa una triste noche de finales de un mes de enero.

Placas y Distintivos:


La Placa Insignia constituye uno de los atributos más característicos de la Policía de paisano. Los Cuerpos de Vigilancia, Investigación y Vigilancia, Vigilancia e Investigación, General de Policía o Superior de Policía las utilizaron, sucesivamente, desde los primeros años del pasado siglo.

Actualmente, el Cuerpo Nacional de Policía dispone de este medio identificativo que constituye uno de los atributos de su función.

El Museo conserva una buena muestra de estas Placas originales desde el reinado de D. Alfonso XIII hasta la empleada actualmente por el Cuerpo Nacional de Policía, sin olvidar una aun más antigua utilizada por el Cuerpo de Vigilancia en cuyo anverso aparece la figura de un gallo, característico del servicio policial.

Igualmente en las vitrinas se muestra una interesante colección de Distintivos de mando, destino y especialidad, usados por la Policía de uniforme desde los albores del siglo XX hasta la actualidad.

El Casco modelo "Trubia" o "Eibar":


Se trata del primer casco de acero con el que fue dotada la Policía Española; inspirado en el Modelo 26 "con ala" aunque con inferiores prestaciones, se concibió en origen para dotar al Cuerpo de Seguridad y más concretamente a las Secciones de Vanguardia o Asalto. Su denominación oficial es la de Modelo 38 “Trubia”, también llamado “Eibar”, cuya fabricación comienza a partir de 1934 y su distribución se inicia hacia 1938 si bien, con carácter experimental, algunas Unidades del Cuerpo de Seguridad y Asalto lo recibieron de dotación en los años previos a la guerra civíl. 

Está fabricado en el llamado Arsenal Nacional de Artillería de Trubia, de 930 gramos de peso, realizado en acero italiano “Cogue et Ansaldo” de 1 mm y del que se fabricó una única talla. Este casco dispone como guarnición de un armazón de fleje remachado en la cúpula, careciendo de aireación; en cuanto a su barboquejo está formado por dos piezas unidas por una hebilla de hierro.

Sus diferencias sustanciales con su antecesor, el Modelo 26 “con ala”, con el que guarda aparentes similitudes, son su peso que en este alcanzan los 1.050 gramos y el material de elaboración que para este modelo 26 es acero laminado de 1,8 a 1,1 mm. Otra diferencia estriba en que la guarnición, tres lengüetas de cuero sobre fieltros, está sujeta por siete remaches situados en los laterales y parte posterior del casco.

La denominación “Eibar” que se asigna a este modelo viene dada por el probable hecho de que durante la Guerra Civil, en la que dejó de fabricarse, el estocaje existente en la fabrica de Trubia fuese armado en la citada localidad guipuzcoana.

José Eugenio Fernández Barallobre
(Catálogo del Museo Policial)


 

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