lunes, 18 de abril de 2016

La visita. Sala VII

Las comunicaciones han sido, desde siempre, uno de los “caballos de batalla” de la Policía. Unas buenas redes de transmisión, capaces de comunicar órdenes o simplemente transmitir información a las distintas Unidades y dotaciones de servicio, constituyen una constante fuente de preocupación y de problemas para la cadena de mando policial.

Con el tiempo, estos medios de comunicación, tanto vía teléfono como vía radio, se han ido mejorando, adaptándose no solo a las necesidades reales de cada momento, sino también al frenético ritmo innovador que el paso de los años ha sabido aportar a esta técnica.


La Sala VII, denominada Sala Técnica, recoge una interesante muestra de medios propios de Transmisiones totalmente en desuso en el actualidad pero que en su tiempo constituyeron sucesivas mejoras cualitativas que sirvieron como punto de apoyo al diario trabajo de la Policía.

Equipos de radio móviles y portátiles; medios de diagnóstico de equipos; centralitas telefónicas o de teletipos y un largo etcétera se reúnen, en orden cronológico, en esta Sala para ofrecer al visitante la evolución de esta especialidad.

Junto a este material, destaca una curiosa colección de “lanzadestellos” empleados por los vehículos tipo “Z” y “K”, ya superados actualmente.

Las paredes de esta Sala están decoradas con diferentes metopas de Unidades policiales ya desaparecidas, así como fotografías de antiguos vehículos utilizados tanto por el Cuerpo General de Policía como por la Policía Armada.

Sala VII (vista parcial)

La centralita telefónica del Cuerpo de Seguridad:

Despierta el interés del visitante este artefacto, utilizado por el Cuerpo de Seguridad en los años finales del primer tercio del pasado siglo XX. Una centralita telefónica de varias líneas que prestó servicio, mientras estuvo operativa, en el Cuartel de este Cuerpo antecedente, junto con el de Vigilancia, del actual Cuerpo Nacional de Policía.

El Cuerpo de Seguridad contaba, en La Coruña, en los años 20 de la pasada centuria, con una plantilla de entidad Compañía a cuyo frente se hallaba un Capitán, teniendo su acuartelamiento, prevención y calabozos en el inmueble nº 108 de la calle del Orzán; posteriormente, con el advenimiento de la II República y la creación de los Grupos de Asalto, uno de ellos, concretamente el nº 8, se asentó en nuestra ciudad.

La evolución del R.T.P.

Se conserva en esta Sala una importante muestra de Radiotransmisores portátiles de los utilizados en los últimos años del pasado siglo; se trata de medios fuera de uso que en su día constituyeron toda una innovación y, por supuesto, eficaces sistemas de transmisión de las dotaciones policiales. Con el paso de los años los tamaños, el peso y las prestaciones de estos equipos se han ido mejorando notablemente, sin embargo quedan para el recuerdo aquellos que en su día supusieron un notable avance en las transmisiones policiales.
 
José Eugenio Fernández Barallobre,
(Catálogo del Museo Policial)

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