martes, 3 de mayo de 2016

La uniformidad del Cuerpo de Seguridad (1908-1931). Modificaciones de 1922 y siguientes

Tras la promulgación del Reglamento de Vestuario de fecha 2 de agosto de 1920 y la subsiguiente Cartilla de Uniformidad fechada el 20 de septiembre siguiente, poco más de un año y medio después, por R.O. de 24 de marzo de 1922, se dictan, con el informe favorable de la Junta Económica, una serie de normas que modifican, en parte, la indumentaria del Cuerpo.



Como novedades más destacadas la adopción del capote con esclavina cuya vigencia, aunque con alguna variante que modifica el color de su cuello y bocamangas, se prolongará hasta el final del periodo; el nuevo diseño del uniforme de verano, de efímera vida, y la sustitución de los botines por las polainas-leguinnes. El Reglamento de agosto de 1925, como veremos, dejará sin efecto alguna de estas innovaciones.

Estas modificaciones de la uniformidad, las recoge la Gaceta en su edición correspondiente al 25 de marzo de 1922, concediendo una moratoria para su entrada en vigor de entre uno y dos años, según las prendas, lo que nos lleva a suponer, como se ha señalado, que el nuevo uniforme de verano, descrito en la referida Orden, fue de vida muy efímera, a lo sumo dos años.


La referida Orden establece lo siguiente:


1º.- En el plazo de dos años será sustituida la capota que usan las Clases y Guardias por un capote de paño castor azul tina, de una fila de siete botones grandes, estando el último a la altura de la cintura. Tendrá dos bolsillos verticales con cartera fija de 18 cm. abierta en la parte media entre la cintura y la axila; espalda con tablón interior de 15 cm. de pliegue, sujetado con dos apuntaderas, una a 5 cm. del cuello y otra en la cintura; desde esta y por la costura del costado llevará dos carteras lisas de 20 cm. con botón arriba y abajo y sobre la primera un gancho fuerte y plateado para sostener el cinturón. La abertura de la espalda será de 65 cm. abrochando con cinco botones pequeños calados. Las mangas anchas, con una vuelta de 11 cm., bordeadas en su parte superior por un vivo de la misma tela y color del cuello que será de paño gracé, doble, de forma alemana, de siete centímetros de altura, en cuyos extremos de forma semitransversal llevará las cifras del Cuerpo. El largo será de 10 cm. por debajo de la rodilla y todo él, menos la esclavina, estará bordeado por dos pespuntes a máquina a una distancia de 10 mm. Los forros serán de algodón con dibujo para el cuerpo y de ramio para las mangas. Sujeta por debajo del cuello llevará una esclavina de 60 cm. medidos por la costura de la espalda, cuidando su redondez hasta el delantero. Esta medida regirá para los hombres de talla normal, guardando la proporción adecuada para los de tallas extraordinarias. La esclavina irá bordeada de un pespunte al canto, llevando en la parte del delantero vistas en forma de embozo, de 15 cm. de ancha en su parte inferior y del mismo paño que el cuello. Su precio será de 125 pts.(1).

2º.- En el plazo de un año se sustituirán los actuales uniformes de verano que usan los Jefes, Oficiales, Clases y Guardias por otro cuya guerrera será de estambre fino, de color kaki verdoso. El cuerpo se compondrá de delantero, costadillo y espalda enteriza. En la espalda llevará dos botones grandes y desde estos al borde interior dos pliegues de los llamados de nariz que terminarán en una anchura de 33 mm. En los costados tendrán unas aberturas de 10 cm. Abrochará en una sola hilera de 7 botones grandes, yendo el primero a 40 mm. del escote y el último 2 mm. más largo que el talle natural. Entre el tercer y cuarto botón llevará dos bolsillos de 15 cm., con cartera de entra y sal, que se abrocharán por su parte media con un botón pequeño. Toda la prenda irá guarnecida de un pespunte al canto. Las vueltas de las mangas serán del mismo estambre y con las granaderas en la misma forma que en la guerrera de invierno. El cuello será de paño gracé. El pantalón será del mismo estambre, largo y completamente liso. El precio de la guerrera será de 48,50 pts. y el del pantalón de 25,50 pts.(2).

Con este nuevo diseño queda suprimido el calzón, usándose tan solo el pantalón largo en esta uniformidad estacional.

3º.- En el plazo de dos años, los actuales botines que usan las Clases e individuos de Tropa, se sustituirán por unas polainas de baquetilla negra y sin grasa, moldeadas para su mejor adaptación a la pierna. Constará de dos cuerpos unidos por una costura y sobre ella, cubriéndola, una tira de cuero de 15 mm. cosida por ambos lados. Abrochará por la parte exterior de la pierna y en la parte de la caña por un fleje de acero, que irá adherido a una polaina con un refuerzo de cuero cosido por debajo, cuya extremidad encajará sobre un puente de hierro y en la parte superior por una correa con su hebilla doble, sujetas ambas por remaches. En la parte inferior llevará un refuerzo de cuero cosido para mayor duración de la polaina. Las dimensiones se sujetarán a la altura y grueso de las piernas. El precio será de 23,50 pts.

Consecuencia de esta Orden, pese a que el pantalón largo no desaparece, el uso de las polainas-leguis lo hace innecesario y al no figurar días en el que todavía debe usarse, queda en desuso.

Finalmente, la Orden, señala que a cargo de cada Oficina de Vestuario se remitirá un modelo de capote, de uniforme de verano y de las polainas. 

Este nuevo uniforme, especialmente el de verano, tuvo una gran acogida en la prensa madrileña que el 19 de septiembre de 1922 se hizo eco, en sus páginas, de su presentación en sociedad de acuerdo con lo previsto en las modificaciones a las que hemos hecho referencia.

La prensa relata en su número correspondiente al citado día 19 que, el día anterior, se vieron por Madrid algunos Guardias vistiendo ya el nuevo uniforme – hay que recordar que se había dado el plazo de un año para efectuar el cambio de este uniforme de verano -, por tanto podemos considerar esta fecha sino la primera si una de las primeras en la que algunos Guardias de los destinado en la Corte comenzaron a prestar servicio con el nuevo uniforme estival. 

El diario “El Sol”, en su artículo de la fecha mencionada, glosa las magnificencias de este nuevo uniforme: "… la tela es gris, como la que se emplea en los uniformes de la Guardia Civil; el cuello, rojo, con las iniciales C.S.; el pantalón, largo; la pistola encerrada en funda de cuero negro. Se les ha suprimido la media polaina y el sable; pero se les ha provisto de un salacot que tiene el mismo tono de color que el uniforme”.

Y continúa “... Su aspecto es muy británico y, desde luego, la Guardia de Seguridad, con este uniforme, nos parece más Guardia de Seguridad que la otra. Por lo menos, una autoridad sin sable es una adelanto muy estimable, porque ello denota, no una menor capacidad defensiva del guardia, sino una mayor capacidad cultural del público”.

El articulista no puede ser más claro en sus términos de elogio no solo hacia el nuevo uniforme sino también por la medida de retirarle, para el servicio ordinario, el tradicional machete policial dejando tan solo, como armamento individual, la pistola que se oculta bajo la funda de cuero negro. Una forma de aproximar más el Guardia al público ofreciendo una imagen tal vez menos agresiva. 

Como hemos dicho anteriormente, creemos que esta medida fue tan solo un ensayo para la prestación de determinados servicios y no con carácter general toda vez que el machete policial continuó usándose en la uniformidad veraniega.

Con relación al casco, el articulista, refiere un nuevo modelo que creemos no es otro que el de verano reglamentado en 1920 al que se dota de una funda de la misma tonalidad que el resto del uniforme que lo cubre en su totalidad.

En cuanto al uso del pantalón recto, la descripción que se hace en esta nota de prensa no deja lugar a dudas, y así lo manifiesta expresamente, que, con anterioridad, se utilizaba la media polaina en el uniforme estival como señalamos anteriormente, al menos desde la entrada en vigor del Reglamento de septiembre de 1920.

Pese a la buena acogida que tuvo este uniforme, tan solo dos años después, como vemos más adelante, se verá modificado de forma sustancial.

1922.- 20 de abril. En esta fecha tiene lugar en Madrid una parada con motivo de la presentación de los nuevos medios asignados al Cuerpo de Seguridad.

En esta parada, la más importante realizada hasta la fecha, participaron 208 Guardias ciclistas - algunos medios señalan 210 - en columna de cuatro - nosotros consideremos como real la cifra de 208 -, seguidos de 25 motocicletas - algunos refieren tan solo 20 - también en columna de cuatro y formando Pelotones de a ocho, lo que nos hace suponer que realmente fueron presentadas 25; doce vehículos ligeros y cerrando la columna un camión de transporte de un Pelotón reforzado, un vehículo celular, dos autocamiones y dos carros-cocina de tracción animal.

Tampoco hemos encontrado referencia concreta alguna a la uniformidad del personal motorista o ciclista, si bien las fotografías de la época nos permiten aproximarnos a la forma de los uniformes vestidos por los efectivos destinados a estas especialidades (3).

Aclaratorias resultan algunas instantáneas obtenidas en él acto de presentación de los nuevos medio que nos muestran a los conductores de las motocicletas vistiendo con un chaquetón de cuero, probablemente de color marrón, con cuello de astracán negro; guantes de cuero y presumiblemente calzón azul de paño con botas; en cuanto a la prenda cubrecabeza una gorra de cuero, posiblemente estilo "flat cap", del mismo color que el chaquetón con orejeras abatibles que se atan en la parte superior cuando no van desplegadas en cuyo caso se sujetan por debajo de la barbilla del usuario.

Para tiempo cálido se sustituye la prenda de abrigo por una guerrera azul como el uniforme de Infantería, con cuello vuelto, del mismo color que el resto de la prenda, y llevando en las puntas las cifras del Cuerpo en plata.

En cuanto al personal que ocupa los sidecares de las motocicletas en este acto de presentación visten el mismo uniforme que el personal de Infantería, incluido el casco, aunque provistos de castigante en sustitución del machete policial.

Posteriormente, con el Reglamento de 1925, la prenda cubrecabeza de los motoristas cambia a una gorra flexible de paño, en tanto que los Guardias que viajan en los sidecares utilizan un chaquetón-pelliza con dos carreras de botones y gorra de plato como prenda de cabeza.

En cuanto a los Ciclistas, en la presentación de 1922 visten con el uniforme de Infantería con gorra de plato, sufriendo algunas modificaciones con la entrada en vigor del Reglamento de 1925.

La misma uniformidad la visten los Guardias carreros que conducen los vehículos de tracción animal que arrastran las cocinas de campaña, en tanto que sus escoltas utilizan el uniforme reglamentario para las unidades de infantería.

1922.- Una Orden de 16 de mayo establece para las provincias de Alava, Avila, Cuenca, Huesca y Soria, que no disponen de plantilla del Cuerpo, hallándose en ella el personal en situación de agregados en comisión de servicio, la siguiente dependencia a efectos de vestuario: 

Alava de la Oficina de Bilbao

Avila y Cuenca de la de Madrid

Huesca y Soria de Zaragoza

1922.- La Orden General de la Dirección General de Orden Público de 12 de octubre, recoge la comunicación de que con el fin facilitar la adquisición de las diferentes prendas de uniformidad por parte del personal del Cuerpo, se ha procedido a contratar este servicio por parte de los Oficinas de Vestuario; sin embargo, se autoriza la confección de cualquier prenda de uniformidad en los industriales que tengan a bien los interesados sin otra limitación de que, previo a su uso, sean autorizadas por los Jefes respectivos. 

1924.- Por estas fechas, sin que Orden alguna lo disponga, los Jefes y Oficiales comienzan a sustituir la gorra de verano de piqué blanco por otra de paño del mismo color que el resto del uniforme estival.

1924.- Una Orden de 24 de abril modifica el cuello y las hombreras de la guerrera de verano de los Jefes y Oficiales. Se suprimen las Dragonas en este uniforme regulando el uso de unas hombreras del mismo paño que la guerrera abrochadas con un botón; en cuanto al cuello vuelve a ser del mismo color que el resto de la prenda y vuelto, haciéndose extensible estos cambios a Clases y Guardias.

Esta misma disposición modifica Igualmente los cuellos de las guerreras de verano, cuyo diseño había sido aprobado en marzo de 1922 como ya se ha señalado. En tal sentido la disposición, a la que no hemos tenido acceso en su texto completo, elimina el color gracé de los cuellos que, a partir de ahora, serán de la misma tela que el resto de la prenda y vueltos, pasando las cifras "CS" a colocarse en las puntas de los mismos.

También en esta disposición se modifican los calzones de verano de la uniformidad de los Jefes y Oficiales.

Cinco años después y tan solo tres desde las modificaciones habidas en 1922, se publicó un nuevo Reglamento de Vestuario que, nuevamente varió la uniformidad del Cuerpo, aunque este sería el último durante el reinado de S.M. D. Alfonso XIII.

1.- Como hemos señalado a la hora del hablar del casco, con motivo de la entrada en vigor del nuevo capote existen fotografías que muestran un casco con vivos granate, como cuello y bocamangas, en lugar de los blancos previstos en el Reglamento; creemos que no pasó de ser un mero proyecto.
2.- Probablemente fuese por esta fecha, con motivo del cambio de la uniformidad estival, cuando los Jefes y Oficiales comenzaron a utilizar, sin que exista regulación alguna, como prenda de cabeza una gorra de plato cuyo imperial pasó a ser del mismo color que el resto de la prenda, eliminando el de piqué blanco que venía utilizándose. De hecho, en 1924 ya se empleaba esta nueva gorra.
3.- Especialmente interesante para conocer esta uniformidad resulta la obra de J. Fuertes "Seguridad y Vigilancia. Legislación divulgada", en cuyas páginas muestra tres láminas con fotografías que recoge la diferente uniformidad del Cuerpo tras la entrada en vigor de las modificaciones de 1922. Sin embargo, sorprende el hecho de que en las fotografías el casco de invierno de Clases y Guardias presenta unos vivos grana sobre el cintillo, en consonancia con el color de cuellos y bocamangas del capote, en lugar de los blancos reglamentarios, no entendemos esta licencia que tan solo puede obedecer a algún tipo de proyecto que al final quedó fuera del Reglamento.

José Eugenio Fernández Barallobre,
(La uniformidad del Cuerpo de Seguridad 1908-1931)




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