jueves, 2 de junio de 2016

Las dos primeras bajas del Cuerpo de Seguridad

Aunque para muchos, la primera baja del Cuerpo de Seguridad es la del Guardia Manuel Clarós Dominguez, acaecida en Madrid el 21 de abril de 1906, creemos que hay un error en esta consideración toda vez que, con anterioridad a esta baja, ya se habían producido otras dos entre los Guardias destinados en la Capital de España.


Las dos bajas a las que nos referimos son las siguientes:

Fallecimiento del Guardia Epifanio Rojo Gallego 

Las vísperas de las Navidades de 1890 se cobraron la vida del Guardia 1º Epifanio Rojo, con número 249, destinado en Madrid. El hecho tuvo lugar a las cuatro de la tarde del día 18 de diciembre. El Guardia se hallaba de servicio en la calle San Bernardo, en su confluencia con la calle Paz. Con dirección a la calle Santo Domingo transitaba un enorme carro cargado de trigo, en ese instante una niña de corta edad trató de cruzar la calle pero asustada por la inminente llegada del carro quedó bloqueada sin poder moverse. 

Fue entonces cuando el Guardia, advirtiendo el serio peligro que corría la menor, que iba a ser aplastada por el carro, se abalanzó sobre ella logrando separarla aunque no pudo evitar que el carro lo arrollase causándole la muerte. 

Este Guardia era viudo desde enero de 1887 y padre de dos hijos de corta edad. 

El sepelio del Guardia Epifanio Rojo, que había ingresado en el Cuerpo de Orden Público en febrero de 1884, constituyó una gran demostración de duelo popular, participando en el cortejo un total de 500 Guardias francos de servicio. 

La muerte del Guardia Leoncio Esteban Nicolás 

Los hechos que provocaron la muerte del Guardia Leoncio Esteban, destinado en el Distrito de Palacio de la Capital de España, tuvieron lugar también en Madrid hacía las dos menos cuarto de la madrugada del día 4 de agosto de 1894. Aquella noche, a un local denominado “Billares orientales”, sito en el número 3 de la calle Tetuán, frecuentando por gente de baja estofa, concurrió un tal Eusebio Castillo, alias “el largo” acompañado de otro individuo, un tal José Domínguez Magro, alias “el guapo”; ambos se sumaron a una timba de cartas en la que la suerte no les fue propicia, lo que motivó, al perder todo el dinero que llevaban, que exigiesen a los ganadores todo el monto que ascendía a la cantidad de 1.000 pts., bajo amenaza de hacer uso de las armas de fuego que portaban. 

Recogido el dinero salieron del local siendo perseguidos por las parroquianos que comenzaron a pedir auxilio a gritos, esta llamada provocó la presencia en el lugar de los hechos de un Guardia Municipal quien inició la persecución de “el largo” por la calle Preciados hasta la Puerta del Sol donde el delincuente disparó sobre él, alcanzándole en una ingle; entre tanto, el otro individuo, José Domínguez, era perseguido, por la calle Carmen, por el Guardia de Seguridad Leoncio Esteban. En un momento de la persecución, “el guapo”, se volvió sobre sus pasos y sin dar tiempo al Guardia Esteban a reaccionar hizo fuego sobre él hiriéndole en el vientre. 

El Guardia, que logró reconocer a su agresor, fue conducido el Hospital de la Princesa donde falleció al día siguiente, no sin antes contraer matrimonio en “artículo mortis” con la mujer con quien convivía, Francisca García, con la que tenía cinco hijos. 

Dulce et decorum pro Patria mori. ¡Presentes!

Nota: agradecemos a Dña. Inés Pérez Herrero, tataranieta del Guardia 1º Epifanio Rojo Gallego, los datos facilitados respecto a su antepasado.

José Eugenio Fernández Barallobre,
(El Cuerpo de Seguridad en el reinado de Alfonso XIII 1908-1931)


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