domingo, 14 de enero de 2018

El Cuerpo de Seguridad desarticula en Valencia una fábrica de moneda falsa (1910)

En la mañana del 28 de diciembre de 1910, el Capitán del Cuerpo de Seguridad, Ciriaco Simarro Juliá, Jefe de la Compañía de guarnición en Valencia, acompañado del Teniente de la misma Unidad, Juan Maroto Muñoz, y de efectivos del mismo Cuerpo entre los que se encontraban los Guardias Quiñones, del Toro, Pareja y Ara, así como seis Guardias, más se trasladaron, provistos del correspondiente mandamiento judicial al piso segundo del inmueble nº 32 de la calle Recaredo, en el distrito valenciano de San Vicente, al tener fundadas sospechas que en dicha vivienda, ocupada por Manuel Marín González, alias "el tuerto", y de su esposa Dolores Soriano Pastor, podía existir una fábrica clandestina de moneda.


Las gestiones iniciadas días antes por el Capitán de Seguridad y los hombres a su mando fueron llevadas con toda cautela en evitación de que fuesen detectadas por los delincuentes y así frustrar su detención.

El Capitán Simarro, sentado a la izquierda, junto al Teniente Maroto y los Guardias del Cuerpo de Seguridad participantes en la operación (La Hormiga de Oro)

Personados los Policías en el domicilio citado y tras requerir a sus inquilinos que les fuese franqueada la puerta localizaron en el interior de una de las habitaciones, además del tuerto y su mujer, Dolores Soriano, a José Gaspar Jimeno, 38 años; José Rubio Navarrete, de 29; Vicente Grau Lloret, de 20 y Josefa San Miguel que en ese instante se encontraban fabricando moneda falsa con el fin de ponerla en circulación.

Se procedió entonces a realizar un minucioso registro en toda la casa fruto del cual fueron incautadas en la cocina fueron encontrados quince moldes o troqueles de escayola, para fabricar monedas de una peseta, y dos más para monedas de cinco pesetas.

En el suelo, y sobre algunas sillas de la sala, se encontraron tres monedas de cinco pesetas, treinta y cinco de dos, dieciséis de una y una moneda de 50 céntimos. Además se localizaron medio kilo de plomo y de otro metal; treinta tiras de hojalata; dos limas en forma de triángulo; cuatro trozos de papel de lija negra; una cantidad de pasta negra; un crisol; dos cazos de diferente tamaño para derretir metal; un pequeño cuchillo manchado de escayola; dos puñales y un revólver Smith, cargado con cinco cápsulas. 

Levantada el acta correspondiente de entrada y registro y tras incautar la totalidad de los efectos intervenidos, se procedió a la detención de los cuatro individuos localizados en la casa así como de las dos mujeres que los acompañaban que una vez presentados ante el Juez fueron ingresados en prisión.

El meritorio servicio realizado por el Cuerpo de Seguridad mereció la felicitación del Gobernador Civil de la provincia que hizo extensiva, además del Capitán Simarro a todo el personal a sus órdenes participante en esta operación.

En la fotografía que ilustra estos comentarios, procedente de la hemeroteca de la revista barcelonesa "La Hormiga de Oro", de fecha 7 de enero de 1911, el personal del Cuerpo de Seguridad aparece vestido con el uniforme reglamentado en la Cartilla de abril de 1908, con capota como prenda a de abrigo, en tanto que los dos Oficiales, vestidos con pelliza como prenda de abrigo, usan la gorra de plato reglamentaria para el personal de estos empleos desde diciembre de 1908.










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